jueves, 14 de abril de 2011

I Had a dream

" Anoche cuando dormía  / soñé, ¡bendita ilusión!,   
que en La Pecera grababan  / un CD en cada actuación...."

El asunto en el sueño era el siguiente. La Pecera, Vigo, PO. 2011. Una actuación en directo de cada mes, escogida cuidadosamente, era la base de una serie de grabaciones con púbico y en directo realizadas en el local. Las sesiones editadas con sumo cariño y cuidado, contaban la larga trayectoria de La Pecera a través de los artistas que por alli se dejaban caer. Las grabaciones  eran publicadas como "bootlegs oficiales" de los artistas con sus carátulas corrspondientes al + viejo estilo Blue Note. Colgadas en internet para su descarga (gratuita o no, nadie parecía saberlo) , el caso es que aquelllos eventos se convertían en fenómenos de masas. Todos querían poder decir " Yo estuve allí y lo ví ". Pero había -como siempre- el clásico/a que ponía pegas " eso es + dificil de lo que parece" & so on.. En la contraportada, el CD llevaba una crónica del propio autor o grupo, analizando el concierto, el público, el sonido...desde su punto de vista. El autor, el gran olvidado, por fin se vengaba del crítico.
El caso es que el sueño, en vez de esfumarse - as usual- vino con un recordatorio en forma de texto e imágen adjuntos, bajo el críptico título: "Hangoverin´ at The FishBox". Vds. dirán, pero a mi el sueño aunque me pareció harto extraño,... la verdad, mala idea no parece. Don´t you ?.

Texto e Imágen Adjunta al "Dream # 9"

Ché, Pelda, anoche tal vez me excedí”.
"La noche del sábado, en La Pecera, estas sabias palabras del gran Luca Frasca no dejaban de resonar en lo que quedaba de mi cerebro. La noche anterior, o tal vez debería admitir que el mismo sábado por la mañana, llegué a casa tarde. Muy tarde. A las 23:45 de la noche, hora a la que aproximadamente me subí al escenario, todavía no estaba repuesto. Podría escurrir el bulto echándole la culpa a Nicolás puesto que el motivo de haber salido la anterior noche fue precisamente asistir a su concierto en El Ensanche (concierto que merecería una crónica aparte), pero sería injusto y a lo hecho pecho. Así que tras un par de pruebas (la guitarra no sonaba… hasta que me di cuenta de que no la había enchufado:” ¿dónde está esa profesionalidad?”, se rió alguno de los presentes, y sin dejar de pensar aquello de “el rock’n’roll y la madre que lo parió” comencé a tocar.
La primera canción, “prevaricaré por ti”, estuvo bien. No en vano es la primera del repertorio. Una canción resultona y sencilla que me sirve para tomar confianza y analizar que tal suena y si hay alguna corrección que hacer. Todo estaba correcto, así que no hubo ningún contratiempo y pasé a la segunda, “como un ñu”. Después de “rajad, rajad, malditos” y una canción aún sin título que el sábado se llamó “canciones para después de la tormenta”. Quise decir “…para después de una guerra”, pero mi mente, siempre espesa, me la jugó. ¿tal vez debería haber dicho “…para después de la riada”?. En estas canciones estuve cómodo. Mi voz respondía, mi guitarra también y toqué extrañamente bien la armónica…
Con la confianza ya ganada, aunque espeso en mis comentarios abundantes en chistes privados que nadie excepto yo entendía, continué con “es la luz” y “rock’n’roll vegetal”. Hasta aquí, todo bien.
A partir de ese momento las cosas cambiaron… la guitarra comenzó a revelarse. Tal vez le afectó la repentina subida de las temperaturas de esta última semana, pero era realmente complicado mantener la afinación, lo cual hizo que los tiempos entre tema y tema se disparasen. Toqué “Colón y Urzáiz” y cuando en la coda de la siguiente canción (“el suelo, otra vez”), intenté el viejo truco de arrancarme con los coros de “Hey, Jude”, mi voz se quebró. No llegué al tono. Creo que ni siquiera me acerqué. Pero parece que el truco funciona, y el público se arrancó sin que hiciese falta que yo llegase a las notas más altas. Gran público: atentos, callados, solemnes incluso. Pero receptivos y participativos cuando tocaba serlo. Francamente agradecido. Mención especial para A. Cunha, especialmente simpático en su sempiterno papel de animador de veladas y para N. Pastoriza, presente a pesar de su “hard night’s day”.
En ese momento salió en mi ayuda el nunca bien ponderado Xabi Vieitez. Teclista de Transilvanians en la actualidad, miembro fundador de Foggy Mental Breakdown y amigo personal desde finales de los 80, Xabi es una gran compañía en el escenario que hace que las canciones se embellezcan y aligera gran parte del peso de hacer un repertorio completamente acústico.
Las cinco canciones que hizo conmigo sonaron muy bien sobre el escenario. “…sueños son”, “con mi bolsa de agua (y contigo)”, “hey, Caperucita”… los arreglos de Xabi me quitan responsabilidad y hacen que todo suene mucho más rico en matices.
Por fin “junto a mi” y colofón con “todas las canciones”. Aplausos y, ya sin Xabi, hago un primer bis: “Folsom Prison Blues”, de Jonnhy Cash. Me exigen un segundo y me saco de la manga una canción que he tocado muchas veces y que aún creo recordar: “Balada para una viuda”, de Burning.
Llego al final con la garganta excesivamente estropajosa y, a pesar de la petición del público (realmente agradecido) de un tercer bis, me retiro. Seguir hubiese sido estropear lo que hasta ese momento había estado bien.
Conclusión: si vas a tocar tu solo, vete a la cama pronto. Y si no, no te quejes tanto…
Salud."
Oscar AVENDAÑO "El Pelda"


A Madriña Bless You All & The Blue FishBox Note
addenda. dicen las malas lenguas que  la foto del CD es © Susana... pues nada, obrigado y ya sabes..."échale la culpa al boggie" ... y EduFish..je. 

3 comentarios:

Travis Brickle dijo...

Pues la maquetación ya la tenéis y es estupenda. Algo tipo "At the BBC" o "Peel sessions", sólo queda el técnico de sonido y...
*nota. Comentario publicado en facebook.

rael dijo...

travis travis , me hablas a mí? , me hablas a mí?

Avendaño dijo...

fe de erratas:
hala!! revelarse con v... pues no, con b. rebelarse. la guitarra se rebeló.
habrá que echarle la culpa a que la b y la v están juntas en el teclado y a que un servidor, auxiliar administrativo, escribe sin mirar al teclado y rapidito (250 pulsaciones, en su día) jejejeje

t.a.f.k.a.p